El cielo su mirada, la tierra su morada, y es que lleva en el alma los seres que tanto ama.
Es corto el día ,es corta la noche, mi vida es tan breve si no está presente.
Las manecillas en mis ojos se escurren como ríos despavoridos, y entonces las estaciones se mudan a mis sienes como durmientes trenes, porque en microsegundos habrá volado a otro puente donde no existe reloj del olvido que sus campanadas vierta en mi pecho dolorido, la libertad del amor encarnizado e inmortalizado por sus siete latidos...
La frente se serena, como cielo en primavera, miro al árbol caminante que mece ardorosamente la sombra del caprichoso amor de nieve. Mas juega que rueda al dado, embriagado por el divino encanto, sus ojos cobran alas, danzan las tres gracias, y en sus ruborizados labios se prenden mariposas doradas.

2 comentarios:
Huuuy parece que yo lo desconozco!!
es algo divino verdad?
si?
no?
ups! :s
*mi animo va mejor, es lunes y el ritmo acelerado lo cambia todo... gracias
Sí.
Sí los lunes son acelerados, eso hace despertarnos del sueño del fín de semana :)
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